La experiencia de Dios es lo más grande que puede hacer un ser humano. Ha de ser hecha con continuidad y con profundidad. Dios no es algo que se coge y luego se deja…
Personalmente cada vez creo más que Dios es misericordioso y fiel y que a todos nos llama a ser uno en Él. “Jesús es ciertamente el sol que brilla sobre todas las tinieblas de la historia” (Benedicto XVI).