Esta es la razón de estar aquí; no es una elección propia sino suya “No me habéis elegido vosotros a mi- dice Jesús- , soy yo quien os ha elegido”. El seguimiento de Jesús es a partir del encuentro con Él, empieza por un amor de predilección y esta amistad y los avatares de la vida es lo que va fraguando día tras día la conversión del corazón. ¿no es “¡convertíos!” la llamada imperiosa del evangelio? .
En contraste con un mundo que margina a Dios, aquí Dios cuenta hasta hacerse el único fundamento. Es toda una vida depositada en el que nos ha Amado. ¿no fue también Dios el Absoluto de la vida de Jesús?